El primer estallido de rayos gamma
Esperanza Carrasco Licea y Alberto Carrarmiñana Alonso
Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica
10 /11/2009
En el número del 29 de octubre pasado la revista Nature reporta el descubrimiento del objeto más distante en el Universo jamás observado. Se trata del estallido de rayos gamma GRB 090423. La luz de una estrella que explotó hace 13 mil millones de años ha llegado a la Tierra. Los estallidos de rayos gamma son las explosiones más violentas en el Universo. Su duración varía de menos de un segundo a unos pocos minutos. En tan sólo un segundo llegan a emitir tanta energía como el Sol a lo largo de diez mil millones de años. Se cree que están asociados, en la mayoría de los casos, con un tipo particularmente violento de explosiones de supernovas que da lugar a la formación de hoyos negros. Por motivos que aún no se entienden en detalle, la eyecta de la explosión en lugar de ser igual en todas las direcciones es enfocada en haces muy delgados, de tal forma que un observador privilegiado, situado en la dirección del haz, ve un flujo mayor. La eyección de materia se da prácticamente a la velocidad de la luz.
En cuestión de segundos una parte de la masa de estas estrellas se convierte en radiación principalmente en forma de rayos gamma, que es la más energética. La materia eyectada calienta el gas circundante, generando un crepúsculo de vida muy corta, sólo de algunas horas, que brilla en muchas longitudes de onda.
El estallido de rayos gamma GRB 090423 descubierto el 23 de abril de 2009, duró 10.3 segundos. Fue detectado por un telescopio, dedicado a buscar este tipo de objetos, del observatorio espacial Swift de la NASA. Setenta y tres segundos después fue observado por otro telescopio de rayos X a bordo del mismo satélite mediante el cual se determinó con precisión la posición del objeto.
Veinte segundos después de la alerta empezó a ser observado por 11 telescopios en el mundo gracias a un sistema de alertas automáticas mediante el cual, en algunos observatorios, se suspenden los programas de observación originales para tratar de obtener la mayor información posible del crepúsculo en las horas inmediatas al descubrimiento. Dos grupos internacionales midieron independientemente el corrimiento al rojo de GRB 090423 [1],[2]. El corrimiento al rojo se puede medir con buena precisión.